-“Es un compañero de trabajo” Pensó Él, inocente, ¿o ciego? Pero su temor se hizo presente y los siguió a poca distancia.
Todavía en la puerta del hotel, sintió un halo de esperanza en su interior. “Ella es una representante hotelera, esto no tiene por que extrañarme”. De nuevo, inocente. Eso era un “matadero”, Él lo sabía, pero el amor nublaba su entendimiento.
Entonces, la cruda realidad llegó como una cachetada certera. Él- inocente- la llamó por teléfono. Ella contestó, y dijo que se encontraba en una reunión en la oficina, que por favor la llamara luego. Fulminante sus palabras y de nuevo, la mueca de asombro se hizo visible bajo el casco.
Su corazón estaba desecho, Él, quien tanto la amaba, ya no tenía fuerzas para seguir luchando. Arrancó y trato de ver a través del torrente de lágrimas, aunque realmente ya no le preocupaba su bienestar. Ella lo había masacrado eficientemente.
Él no sabía que hacer, no tenía donde ir, no terminaba de decidir si devolverse y pelear o simplemente huir, con el dolor de su corazón a otro lado.
Él tomó la decisión correcta, huiría. Pero no sin antes hacerle saber a Ella, el porqué de su partida.
Llegó a la casa y abrazó al perro y este lloró junto a Él. Se levanto y haciendo un esfuerzo sobrehumano consiguió llegar al dormitorio, donde tantas veces Él creyó que le hacía el amor a su alma gemela. Hoy se dio cuenta que no era así.
Que belloooooo!! Pobre hombre, que decepción, que tristeza, que indignacion!! por eso existen tantas ratas por ahi.. por mujeres como ellaaaaaa!!!Esto me mato: "donde tantas veces Él creyó que le hacía el amor a su alma gemela".
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